Con mejor gobernanza tendremos mejor sociedad

23-04-2018

Con mejor gobernanza tendremos mejor sociedad

La clase política peruana ha evidenciado un alto grado de incapacidad, no sólo para
contribuir a un país con mayor crecimiento y desigualdad, sino por su grado de
descomposición ética y moral a todo nivel. Por diversas señales ya se sabía que ello
sucedía, pero ahora está en la mesa a la vista de todos. La sociedad por más de una
razón ha sido tolerante frente a esta situación, sin embargo, esta es una oportunidad de
lograr cambios para mejor.

Hay configuración perversa del poder

En proceso de diseñar e implementar políticas, la decisión sobre quiénes participan en
mesa de negociación (y quiénes no) puede determinar la eficacia de soluciones que
proponen actores encargados de la tarea. Es evidente las desigualdades en la
capacidad de los actores para influir en las decisiones sobre políticas y lograr que el
sistema de formulación de políticas responda a sus necesidades, ello ha conducido a
un ciclo persistente en el que no se adoptan políticas eficaces o en el que dichas
políticas no se implementan con éxito. Las asimetrías de poder pueden minar la eficacia
de las políticas.

Fortalezcamos la gobernanza (G)

Contribuyamos a que este proceso (G) de interacción entre actores estatales y no
estatales, formulen y apliquen políticas en marco de un mejor conjunto de reglas
(formales e informales), que reconfiguren el poder (y que a su turno éste de forma a
tales reglas). Poder es la habilidad de ciertos grupos y personas para lograr que otros
actúen en beneficio de los intereses de dichos grupos y personas, y para conseguir
resultados específicos (BM, WDR 2017).
La composición del grupo de actores que participa en el proceso de toma de decisiones
influye de manera fundamental en la selección y la implementación de políticas y, en
consecuencia, en su impacto sobre los resultados en términos de desarrollo. Debería
evidenciarse una transición de un diálogo basado en ideologías a uno basado en
ideales.

Artículo basado en “Gobernanza debe estar en agenda del Perú”, del autor, Instituto de Economía y Empresa, Lima junio 2017
www.iee.edu.pe

Eficacia para buenas políticas públicas

Lo que cuenta principalmente para lograr eficacia en las políticas es si las formas
institucionales son capaces de desempeñar sus funciones en un entorno determinado.
Se plantean tres funciones básicas de las instituciones que subyacen a la eficacia de
las políticas (BM 2017):
 Compromiso. Las políticas eficaces contemplan mecanismos que garantizan un
compromiso creíble a lo largo del tiempo. Resolver los problemas de compromiso
supone lograr que las políticas perduren en el tiempo, aun cuando cambien las
circunstancias o los incentivos.
 Coordinación. Las políticas eficaces ayudan a coordinar las acciones de los
individuos sobre la base de expectativas compartidas (a menudo a través de
normas, parámetros y regulaciones). Se observan problemas de coordinación en
muchos contextos, desde las finanzas hasta los conglomerados industriales y la
planificación urbana5. Resolver los problemas de coordinación supone propiciar
acciones socialmente deseables.
 Cooperación. Las políticas eficaces ayudan a promover la cooperación
limitando las conductas oportunistas, en general a través de mecanismos
creíbles de recompensas o castigos. En algunos casos, los individuos tienen
incentivos para comportarse de manera oportunista, por ejemplo, evadiendo
impuestos, a la vez que gozan de los servicios públicos financiados por otros
contribuyentes. Resolver los problemas de cooperación supone garantizar que
todos los actores, incluidos los prestadores de servicios públicos, cumplan con
su parte del trato.

El cambio es posible

Los incentivos, las preferencias, las expectativas y la contestabilidad son factores de
cambio. La G puede mitigar, e incluso eliminar, las asimetrías de poder y generar
intervenciones más eficaces que promuevan la seguridad, el crecimiento y la equidad.
El cambio se produce cuando se modifican los incentivos de quienes ocupan el poder,
cuando se reconfiguran sus preferencias, expectativas y creencias en favor de
resultados positivos y cuando se tienen en cuenta los intereses de participantes
anteriormente excluidos, con lo que se incrementa la contestabilidad del sistema.

Estos cambios pueden ser resultado de negociaciones entre élites, de una mayor
participación ciudadana o de la intervención de actores internacionales cuyos esfuerzos
pueden influir en la capacidad relativa de las coaliciones nacionales para impulsar
reformas. Apostamos por una mayor participación, ¿de quién depende?, ¡de nosotros!,
¡hagamos un mejor futuro!.

 

 
Francisco Huerta Benites
Instituto de Economía y Empresa
Ongd “Ciudad Feliz”
www.iee.edu.pe

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